El magnicidio de las Farc

El magnicidio de las Farc

Alfredo Rangel

Si Iván Márquez y sus compinches estuvieran presos, Miguel Uribe estaría vivo.

La Fiscalía General ha confirmado lo que nosotros señalamos desde un principio: las Farc al mando de ‘Iván Márquez’ fueron las que ordenaron el asesinato del candidato presidencial del Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay. También ha afirmado la Fiscalía que este magnicidio tuvo como propósito “desestabilizar la democracia y los procesos políticos del país”, reconociendo así, como es lógico, la naturaleza política de ese asesinato y subrayando que no fue un hecho aislado, sino “una operación criminal estructurada”.

En el momento de su asesinato, Miguel Uribe era el candidato del Centro Democrático con más opciones para disputar y ganar la presidencia de la República. Con el respaldo del presidente Álvaro Uribe, se perfilaba como la carta ganadora para el regreso del uribismo al poder. Por eso lo mataron. Porque ‘Iván Márquez’ y sus compinches temían –y siguen temiendo–, el retorno al frente del Estado de las políticas de seguridad nacional que derrotaron militar y políticamente a las Farc y las obligaron a negociar y a desmovilizarse con el gobierno siguiente. Esa derrota no la perdonan ‘Iván Márquez’, ni sus compinches y amigos. El asesinato de Miguel Uribe fue una venganza criminal contra el presidente Uribe y contra el uribismo por la derrota del proyecto narco-político de las Farc de tomarse violentamente el poder para establecer en Colombia un régimen comunista, tal y como era su confesado propósito. Esa fue la razón de fondo de ese magnicidio.

Las actuaciones de algunos dirigentes políticos de izquierda radical terminaron facilitando o instigando la comisión de ese execrable crimen. Jesús Santrich, colega de andanzas criminales y mano derecha de ‘Iván Márquez’, fue capturado luego de ser pillado infraganti negociando envíos de cocaína a Estados Unidos pocos meses después de la firma del acuerdo de paz con las Farc y de su desmovilización. Lo obvio es que por ese delito debería haber sido juzgado y encarcelado. Pero gracias a las gestiones de Iván Cepeda, su amigo de siempre, Santrich fue puesto en libertad y pudo fugarse. Luego, junto con ‘Iván Márquez’, también gran amigo de Iván Cepeda, reorganizaron las Farc. Lo que les sirvió de argumento para validar esta decisión criminal fue el falso relato que difundieron tanto Iván Cepeda como Gustavo Petro, según el cual Santrich y sus compinches fueron víctimas de un “entrampamiento” por parte de la DEA y de la Fiscalía, razón por la cual a los pobrecitos les tocó regresar a la violencia. Pero si Márquez y sus compinches estuvieran presos, Miguel Uribe estaría vivo.

Da dolor de patria que, no obstante todo lo anterior, Petro y Cepeda tengan el apoyo y la intención de voto que hoy tienen en el país.

Desde la presidencia, Petro suspendió las acciones militares contra las Farc comandadas con ‘Iván Márquez’ y Santrich, les dio estatus político y les suspendió órdenes de captura a sus voceros, en desarrollo de su política de ‘paz total’, diseñada por Iván Cepeda. Cuando el emisario de con ‘Iván Márquez’ que coordinó el asesinato de Miguel Uribe tenía su orden de captura suspendida por el Gobierno. Por su parte, Petro realizó una virulenta campaña de ataques y señalamientos públicos contra Miguel Uribe, mientras ondeaba en las plazas públicas la bandera de guerra a muerte.

Petro se dedicó luego a crear absurdas cortinas de humo sobre el magnicidio: negó su carácter político y lo atribuyó a una inexistente ‘Junta del Narcotráfico’ con sede en Dubái, Emiratos Árabes, que, según él, ha asesinado a 185 candidatos en México y Ecuador. Adicionalmente, el Gobierno difundía la especie de que los miembros de las Farc vinculados con el crimen ya estarían muertos, insinuando que su búsqueda y captura eran inútiles. Sin embargo, la Fiscalía no se dejó desorientar ni desviar la investigación, realizó múltiples capturas, recogió muchas pruebas y testimonios, ya hay varios condenados que han confesado la verdad, y concluyó que el crimen fue ordenado y coordinado por ‘Iván Márquez’ y las Farc.

Da dolor de patria que, no obstante todo lo anterior, Petro y Cepeda tengan el apoyo y la intención de voto que hoy tienen en el país.

26.03.2026