Alfonso Monsalve Solórzano
En artículos pasados he dicho lo que las encuestas pueden; de hecho, algunas reflejan sesgos de opinión; pero, aun así, es difícil ocultar tendencias de opinión que se reflejan en ellas. También tengo claro que por muy adecuadas a la realidad que sean, son apenas, usando la metáfora que se utiliza en estos casos, una fotografía del momento. El punto es que estamos a unos sesenta días de la primera vuelta y el devenir de los acontecimientos tiende a precipitarse dentro de tendencias que son, si nada extraordinario ocurre, las que definirán nuestra carrera electoral.
Todos los días cambia la fotografía; y el paisaje de fondo, que a estas alturas, es dinámico, pero ya está tomando su forma definitiva, que se moldeará finalmente de acuerdo a las fuerzas que se han desatado en los últimos tiempos y a las que se estancan o decrecen, irreversiblemente, si las condiciones en las que se confrontan, no se cambian abruptamente (por ejemplo, mediante un golpe de estado, el uso caótico de la fuerza por parte del estado o de sus actores armados paraestatales como la primera línea y/o las narcoguerrillas, el asalto al sistema electoral que tuerza la voluntad de los electores).
Las dos últimas encuestas conocidas podrían dar un indicio de mi afirmación. Veamos:
La de GAD3 Colombia SAS, para RCN, del 19 de marzo, y la de Guarumo, para El Tiempo (ET), en el día de ayer, con enfoques diferentes, muestran, para la primera vuelta, que Cepeda va arriba en la intención de voto: en la de RCN, con el 35% y en la de ET, con el 37.5% y en ninguna medición anterior a superado esa cifra.
Por su parte, de la Espriella y Valencia, están en el segundo y tercer lugar, respectivamente: de la Espriella, con el 21% en RCN y el 22.2% en la de ET. Valencia, por su parte, obtiene el 16% en la de RCN y el 19.9% en la de ET.
Fajardo y López aparecen muy abajo en ambas encuestas: el primero, con el 3% en RCN y 3.9% en ET; y la segunda con el 4% en RCN y 2.3% en ET. Santiago Botero, por su parte, aparece con el 1% y el 1.5% en ET. Miguel Uribe Londoño, por su parte, obtuvo el 1% en RCN y el 1.3% en la de ET. En sondeos anteriores han permanecido en cifras similares.
Un dato importante es el porcentaje del voto en blanco en primera vuelta: 6% en la de RCN y 11% en la de ET.
El panorama de la segunda vuelta es muy revelador: en RCN, con un margen de error del 2%, Cepeda vence a de la Espriella 45% – 36%; y en ET, 44.9 – 36. %, con margen de error del 2.2. En cuanto a Paloma, “Cepeda tendría 43,3 por ciento de la intención de voto y Valencia 40 por ciento. El margen de error de esta medición es del 2,2 por ciento, lo que significa que Cepeda podría bajar esos 2,2 puntos y Valencia crecer, por lo que se concluye que es un empate técnico. Además, el 16,7 por ciento de los encuestados respondió que es indeciso”. (https://www.eltiempo.com/politica/elecciones-colombia-2026).
Si estas tendencias se confirman, tenemos que:
1. Cepeda no ganará en la primera vuelta. Ya tocó techo, que está por debajo del 40%
2. El crecimiento de Paloma Valencia es remarcable. Recuerden ustedes, el paso del 4% en los sondeos previos a la Gran Consulta, a una cifra alrededor del 20%, a falta de dos meses para la primera vuelta. Todo indica que seguirá creciendo gracias a su acercamiento con el centro, pues su percepción como de derecha moderada abierta a posiciones de centro, es decir no radical de derecha, la hace digerible para la derecha moderada y para muchos ciudadanos de centro, así como para los votantes indecisos, que a la fecha son un alto porcentaje. Asimismo, el apoyo oficial que recibirá, muy seguramente de partidos como el liberal, cambio radical, conservador, le dará no sólo votos, sino también estructuras de soporte partidistas importantes en la campaña.
3. Abelardo de la Espriella continúa de segundo en primera vuelta, pero cada vez pierde más terreno con Valencia. Votantes de derecha radical del Centro Democrático y de otros partidos han sido recogidos por esta campaña, luego de la Gran Consulta Popular; igualmente, podría ocurrir que alguna de estas organizaciones lo apoye institucionalmente; pero hasta ahora, no se refleja el aporte de estos ciudadanos en el crecimiento de esta campaña. De mantenerse esta tendencia expresada en esas dos encuestas, De la Espriella pronto podría ser superado por Paloma Valencia.
4. Si se suman, en primera vuelta, los votos de Abelardo y Valencia, con los de Santiago Botero y Miguel Uribe, que son afines a la derecha, obtendrían, según RCN, el 39% de la intención de voto en primera vuelta; pero si se hace este ejercicio con la de ET, alcanzarían el 44.7%.
Si se adiciona, en la encuesta de RCN a Cepeda, en primera vuelta, la intención de voto de los partidarios de Murillo, Clara López, Lizcano y Barreras, que suman 1.7%, se llegaría a 36.7. Si se hace ese ejercicio con el sondeo de ET, sumaría una proyección de 39.4%. Así las cosas, en la de RCN la centro derecha y la extrema izquierda empatarían, mientras que en la de ET, el petrocepedismo perdería. En ambos casos, con un porcentaje de indecisos y de votos en blanco, importante.
La conclusión no puede ser otra que, si el antipetrismo se uniera, con un esfuerzo coordinado, superaría a Cepeda en primera vuelta y podría, incluso, ganar la presidencia, si atrae a la mayoría de los indecisos. En conclusión, esa sería la estrategia sensata.
5. Lo anterior es así, además, porque, si hay segunda vuelta, Cepeda, en las dos encuestas, vence a De la Espriella; pero en la de ET, empata con Valencia, que trae el impulso que le otorgan sus cifras de crecimiento.
Sería bueno esperar la encuesta de Atlasintel, que ha sido la que más cerca de los resultados en elecciones anteriores, internacionales y nacionales, ha estado. Es probable que, en ella, Valencia iguale o supere a de la Espriella en primera vuelta y venza a Cepeda en segunda. Si esto sucede, las tendencias electorales quedarían confirmadas para este momento y difícilmente cambiarían.
Lo que el momento político exigiría, entonces, al candidato de la Espriella, si encuentra, en sus propios sondeos y en los que se están publicando, que perdería con Paloma si compitiesen los dos en primera vuelta, o, que si llegando a ganarle en la primera, es derrotado por Cepeda en segunda, que tome una decisión que salve al país, pues estaría ante el dilema de ganarse un punto persistiendo en su candidatura, o de servir, de verdad, firmes por la patria, retirando su candidatura y apoyando a Valencia.
Lo opuesto también es verdad, y Valencia debería actuar en consecuencia, al costo que fuere, pero las tendencias, en este momento crucial, están avalando la primera opción y es altamente improbable que cambien. Es tiempo de grandes decisiones.