El espíritu democrático tiene que imponerse en Colombia. En el año 2026 se escogerá un nuevo presidente constitucional. El proceso turbulento de Gustavo Petro viene comprobando lo inconveniente de unas ideas que se inspiran en la venganza. Disfrazaron sus incursiones violentas con un saldo de muertos alto por tratar de mostrarse como seres racionales bajo la égida de las leyes. No soportan el tener que sujetarse al control de las instituciones. Buscan zafarse con la intención de dinamitar al estado hasta destruirlo. Esa siempre ha sido la estrategia a largo aliento.
No será una tarea fácil. Estos modelos se preparan para dar batalla en todos los órdenes. Tienen un plan bien organizado en donde participan una serie de factores internos y externos que hacen causa común con el pacto histórico. ¿A quiénes creen que prefieren: el narcotráfico, la guerrilla, Nicolás Maduro y sus acólitos del medio oriente al frente del gobierno colombiano? Sin duda a alguien que responda a sus intereses. Ahora una elección se dirime en el tablero de la geopolítica mundial. Esuna alianza de gran calado con inmensa capacidad para la perversidad. Una espiral violenta que no entregará fácilmente el poder.
Es necesario presentar en los comicios presidenciales un solo abanderado democrático. No existe tiempo para el protagonismo individual. Colombia se la jugará como cobrando el último penal en una tanda donde ya no existe margen de error. El ejemplo de Venezuela lo tienen a corta distancia. Tienen tiempo de actuar con inteligencia. En unidad la victoria está asegurada.
@alecambero
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(2) Los muros infranqueables.
Alexander Cambero
La dictadura construye muros infranqueables para poder ocultar su mentira. No existen puentes ni siquiera con el álbum de alacranes a quienes desprecia por saber que son una mala inversión, una especie pedigüeña consuetudinaria que no tiene ningún peso en la realidad. Los últimos que saltaron se han evaporado porque el ciudadano está claro con respecto a lo que aquí ocurrió el 28 de julio. Es una verdad que reflejan la actitud en la calle y la precisión de los estudios de opinión que siguen sosteniendo la verdad. Este hecho no variará hasta lograr imponerme de manera definitiva.
La política tiene sus códigos. Pueda que la actividad haya sido asaltada por filibusteros. Solo que la misma responde a una base donde ser coherente tiene que ser la plataforma para la acción eficaz. Cuando es todo lo contrario observamos la aparición de personajes rocambolescos que no aportan absolutamente nada. Son lo que están comprometidos con la descocada satrapía. La administración venezolana goza de un escalofriante rechazo en todos sus órdenes. Son la desfiguración social de un sistema anacrónico y corrompido que responde a la podredumbre en el ejercicio del poder. En sus manos fue acribillada una nación que vio evaporarse su futuro en la ruleta malvada de los bolsillos de unos pocos, en vulgar sacrificio de las mayorías expoliadas.
Mientras tanto, la dignidad mantiene su lealtad. María Corina Machado desde algún lugar de la patria se comunica con el mundo libre. Una mujer que simboliza el despertar nacional avanza con inteligencia destrabando cercos. Le ha tocado cruzar el desierto y regresar con la convicción de andar en lo correcto. El presidente Edmundo González recorre al mundo llevando el mensaje de aquel que obtuvo la victoria más clamorosa que se recuerde en los anales de nuestra América. En el juego de lo paradójico, una mujer que está sitiada es mucho más libre que un régimen que trata de vendernos una tranquilidad que es traicionada a cada rato por los gestos nerviosos de quienes usurparon a Miraflores. Nuestro abanderado presidencial ciertamente no ha podido entrar al país, por los momentos, pero está en el corazón de millones de venezolanos.
Se están dando los pasos correctos. La estrategia avanza por los cauces naturales. Tiempos donde se impone la prudencia. La lucha no se perdió. Ella maneja sus propios misterios. Seremos libres…
@alecambero