
Luis Guillermo Vélez Álvarez*
Los yacimientos carboníferos de El Cerrejón en La Guajira fueron descubiertos en 1864 por el ingeniero civil norteamericano John May, quien exploró el territorio por encargo del Gobierno Nacional. Estudios adelantados, en 1865, por el científico Liborio Zerda de la Universidad Nacional, encontraron que el mineral de La Guajira superaba en calidad al de las cinco importantes minas británicas con las que se comparó. En 1883, el propio May, lanzó en Nueva York el “Proyecto de formación de una compañía americana para la explotación de las minas de carbón de la Goagira y el Valle de Upar asociada al gobierno de los Estados Unidos de Colombia”. La propuesta incluía la construcción de una línea férrea y de un puerto [1]. Tuvieron que pasar 100 años para que el sueño de May se hiciera realidad, pero, en el entretanto, Colombia se perdió los beneficios de la Revolución Industrial.








