
Álvaro Ramírez González
Si por el centro -derecha llueve, por la izquierda ahora no escampa.

Álvaro Ramírez González
Si por el centro -derecha llueve, por la izquierda ahora no escampa.

Jesús Vallejo Mejía
El candidato Fajardo y sus acompañantes se equivocan de medio a medio cuando afirman que el debate político hoy por hoy se da entre dos extremismos en los que se contraponen uribistas y petristas, polarización que ellos creen que debe superarse a través de sus propias sugerencias.

Rafael Uribe Uribe
Las elecciones de 2026 constituyen una oportunidad decisiva para fortalecer nuestra democracia. “No botar el voto” significa acudir a las urnas plenamente conscientes de que cada voto refuerza los cimientos del sistema democrático y debe emitirse basado en una información consiente y clara. El 8 de marzo será determinante; desde la perspectiva de la gobernabilidad, la elección de un Congreso sólido resulta quizá más relevante que la presidencial, ya que de él dependerá la aprobación de leyes duras, pero necesarias, para superar los estragos del actual desgobierno.
Eduardo Mackenzie
Después de tres días de vacilación y negacionismo, el espacio mediático y la clase política comienzan a reaccionar de alguna forma contra la violencia cada vez más brutal y visible de las organizaciones de extrema-izquierda en Francia.

Iván Tabares Marín
Con frecuencia me pregunto cuál es más cínico, si Gustavo Petro o Claudia López, pero es difícil definirlo. De Claudia recuerdo su participación en las marchas de la Primera Línea, al lado de los encapuchados terroristas, dos o tres semanas antes de posesionarse como alcaldesa de Bogotá, a lo que el mismo Petro ni su hija Sofía se atrevieron. Por aquellos días, Claudia les habló a los encapuchados financiados por las guerrillas, la izquierda internacional, organizaciones criminales y Gustavo Bolívar del Pacto Histórico, palabras más o menos: “no se preocupen por el daño que le hacen a Transmilenio porque eso se paga con impuestos”.

Alfonso Monsalve Solórzano
Como todos sabemos, el Consejo de Estado ha tomado la decisión de suspender provisionalmente el alza del 23.7% del salario mínimo decretada por el gobierno de Petro y otorgarle ocho días para que presente una propuesta que se ajuste a los parámetros legales establecidos 1996, según los cuales, la propuesta debe considerar el índice de inflación, la productividad anual y el PIB del año que finaliza.

Rafael Nieto Loaiza
El Consejo de Estado hizo lo que le ordena la Constitución, revisar si el decreto expedido por el Gobierno sobre el salario mínimo se ajustaba a lo que la Carta y la ley ordenan. No podía hacer menos ni nada distinto. Hubiera prevaricado.

Luis Guillermo Vélez Álvarez
El auto que suspende los efectos del decreto que establece el salario mínimo fue una decisión en derecho. Ya una sentencia en 2017 había delimitado el alcance de las facultades del Gobierno al momento de fijar el salario mínimo, por lo que el decreto suspendido era un grosero desafío. Si el Consejo de Estado no lo suspendía, la Ley y la Jurisprudencia hubieran sido arrastrados a ser meros adornos vacíos ante el avance autoritario del régimen.

Carolina Restrepo Cañavera*
“El Consejo de Estado suspendió provisionalmente el Decreto 1469 de 2025, mediante el cual el Gobierno fijó el salario mínimo para 2026 con un incremento del 23%. No anuló la medida. No resolvió el fondo. Pero sí hizo algo más importante: recordó que en Colombia el poder tiene límites.

José Manuel Restrepo Abondano
Insistir en esta “estatización” es volver al pasado de Colombia en el que los servicios de salud eran de mala calidad y politizados.