
John Marulanda*
Visitar museos militares en todo el mundo ha sido una de mis pasiones. En Beijing, Moscú, Roma, París, Madrid, Lisboa, Londres y en todas las capitales latinoamericanas, entre otras ciudades, delectar paso a paso cada uno de los episodios que marcan la historia de cada país, es parte integral de mi cultura personal. No es de extrañar que estos espacios dedicados a la memoria histórica de las gestas armadas de cada nación ejerzan tan poderosa atracción sobre mi, miembro de la Academia Colombiana de Historia Militar.







