
Juan David Escobar Valencia
La diplomacia colombiana está pasando por el más atípico y sombrío momento de su historia. No recuerdo otro período que haya tenido un canciller con tantas décadas de ejercicio ininterrumpido, aunque oficial y supuestamente al servicio del país solo lleva 8 meses. Ni siquiera Lord Palmerston fue canciller tanto tiempo, aunque a diferencia de este, el nuestro sí tiene “aliados eternos” y “enemigos perpetuos”.







