Jorge Enrique Pava
A escasos cuatro meses de las elecciones regionales, debemos resaltar la importancia de votar a conciencia y desterrar, mediante los mecanismos democráticos, el poder que en mala hora le entregamos a la ineptitud, la corrupción y el delito. Manizales nunca en su historia se había sentido tan desengañada ni arrepentida como en estos momentos. Ni tan impotente ante la inoperancia judicial y de los órganos de control que se prestaron para coadyuvar la destrucción material y moral de la ciudad.







