
Pbro. Mario García Isaza*
Un día sí y otro… también, el personaje que, para desgracia de Colombia, ocupa el solio presidencial desde hace dos años protagoniza actos de toda índole que, en una nación que tuviese capacidad de reacción, y en la cual actuasen organismos judiciales y legislativos realmente eficaces y honestos, ya habrían producido la caída del indigno gobernante. Y un día sí y otro también, asistimos estupefactos al espectáculo vergonzante de unos partidos políticos que hace tiempo claudicaron en materia de principios y convicciones, y actúan solo con el propósito de guardar o de acrecer sus cuotas burocráticas y de mantener la posibilidad de lucrarse en la repartija de los fondos del erario…







