
Álvaro Ramírez González
Hoy 7 de octubre me encuentro en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

Álvaro Ramírez González
Hoy 7 de octubre me encuentro en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

Carlos Salas Silva
Todo el fin de semana me costó recuperarme del agotamiento del viaje a Marruecos y lo hice acompañado del libro de André Aciman “Harvard Square” que mi hija me había prestado hace unos meses comenzándolo a leer sin pasar de las primeras páginas.

Luís Alonso Colmenares R.
Sin duda, La Guajira necesita inversión en infraestructura para fomentar su integración y desarrollo económico, que al mismo tiempo ayude a mejorar los indicadores sociales, en los cuales escasamente alcanza a ocupar el último puesto.

Alfonso Monsalve Solórzano
El ministro del Interior Luis Fernando Cristo habla de acuerdo nacional. Es la enésima vez que el gobierno lo hace. En esta ocasión, plantea cinco puntos (https://es.scribd.com/document/776306187/Acuerdo-Nacional-MinInterior-2024#fullscreen&from_embed) que serán objeto de análisis en posteriores artículos en esta columna.

José Obdulio Gaviria*
“He recibido comentarios que descalifican mi insistencia en el triunfo de María Corina. O, dicho de otra manera, que desestiman mi certeza de que el régimen dictatorial de Venezuela abandonará muy pronto el poder, incluida la probabilidad de que eso ocurra antes del diez de enero de 2025.
Darío Acevedo C.
Los gobernantes de Israel entendieron a la perfección que la única manera de responder a quienes claman por su destrucción y predican el exterminio de los judíos, era derrotándolos. Intentaron negociar con gobiernos y organizaciones como Egipto, Al Fatah, Jordania, etc., logrando la paz después de vencerlos en el campo de batalla. A la vez que, a aquellos que insisten en su propósito de "borrarlos del mapa" les da su merecido.

Vicky Dávila*
“La sociedad no puede recibir mensajes equívocos. Un Gobierno jamás puede dejarse manosear por los criminales. Tampoco un Gobierno puede convertir a los criminales en “héroes”. No importa si son guerrilleros o paramilitares o solo narcos. Esa es una burla a la sociedad y a la justicia.

Rafael Nieto Loaiza
Reconozco la enorme dificultad para no escribir en reacción a la larga cantidad de despropósitos que Petro dice y hace un día sí y el otro también. A veces por su verborrea, a veces porque es un embaucador de pueblo, un charlatán, a veces porque por estos días aflora una y otra vez su extremismo ideológico, su fanatismo, Petro impone la agenda de discusión pública. Esta semana, por ejemplo, habría que comentar el chiste malo de la actualización de la lista de oficios y ocupaciones del acuerdo 10 del SENA (la de los gigolós, prostitutas, quirománticos, etc) y sus temibles consecuencias para las empresas, el vergonzoso abrazo con Mancuso y su desprecio por la justicia y las víctimas, la circular sobre niños transgénero de la Supersalud, o la delirante propuesta de volver a Ecopetrol una empresa de inteligencia artificial. Cualquiera de esos asuntos amerita una columna.

Paloma Valencia
El gobierno Petro ha llevado a un extremo ya risible la idea de que la paz es una concesión que nos hacen los violentos. Hemos visto cómo les entregan privilegios, les despejan los territorios, los liberan de la cárcel, y ahora los abrazan y los exaltan ante el público. Esperan que después de todos estos gestos, los criminales, los asesinos, los extorsionistas, se sientan de alguna manera compelidos a cambiar. Y que de esa decisión -de manera casi mágica- Colombia empiece a vivir en paz.