
Carlos Salas
Escucho a Ryuici Sakamoto y contemplo a través de la ventana las nubes que presagian lluvias que serán bienvenidas luego de un mes seco. Desde mi casa he podido contemplar en las últimas semanas como la lluvia cae hacía el occidente en Bogotá mientras que al oriente veo un cielo despejado. Espero que hoy las cosas sean distintas porque la lluvia volvió según pude constatar ayer en la noche. De regreso de una invitación que mi hizo la querida familia Piotrowski, me quedé varado por recalentamiento del carro. A punta de ir deteniéndome a buscar agua cada vez que el carro luego de apagarse se empecinaba en no prender, y sorprendiéndome con la amabilidad con que los guardias nocturnos me auxiliaban llenando un botellón que me facilitó uno de ellos, logré llegar a casa milagrosamente.







