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El objetivo es destruir
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El objetivo es destruir

Iván Tabares Marín*                                                                                              

Sí, el objetivo de la izquierda es destruir la cultura occidental. Por eso he dicho en esta columna que el petrismo hace parte de una organización internacional del crimen. Su verdadero nombre no es izquierda, marxismo, hegemonía identitaria, posmodernidad o movimiento romántico (para repartir tierras entre los campesinos); se llama Movimiento “woke”, término inglés que significa “despierta”.

Impunidad: el precio de callar la corrupción
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Impunidad: el precio de callar la corrupción

Luís Alonso Colmenares R.                                                                             

Los guajiros no podemos seguir indiferentes ante lo que ocurre en el departamento, con la impunidad como combustible que alimenta una corrupción desmedida. Los datos más recientes deben llamar la atención: en 2024, la Contraloría General de la República detectó hallazgos fiscales por más de $223.646 millones en proyectos del Sistema General de Regalías.

Sí a la concesión vial
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Sí a la concesión vial

Jorge Enrique Pava Q.                                                                                              

El día de hoy, y en buena hora, la Asamblea de Caldas abordará el tema de los peajes que tienen sitiado a Manizales, pues el empeño del sátrapa en no renovar los contratos de concesiones viales, nos obliga a los caldenses a develar la gravedad del asunto y a buscar alternativas de solución.

¡Que viva de la Espriella!
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¡Que viva de la Espriella!

Jorge Enrique Pava Q.                                                                                           

En este espacio hemos insistido en la necesidad de que los opositores del sátrapa se unan para decantar las opciones presidenciales. La proliferación de candidatos de derecha y la presencia de algunos tibios que entran a dividir y generar confusión, solo ahondan la abstención y, con ella, la degeneración de una democracia donde los gobernantes son elegidos por las minorías.

Hospital de Nazareth: corrupción política y complicidad ciudadana
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Hospital de Nazareth: corrupción política y complicidad ciudadana

Luís Alonso Colmenares R.                                                                                                   

El Hospital de Nazareth no solo es una institución sanitaria en crisis, sino un espejo de la negligencia nacional; es el símbolo más descarnado de la corrupción estructural, la indolencia política y la complicidad ciudadana que se juntan para crear tragedias humanitarias evitables. La intervención forzosa de la Supersalud identificó hallazgos graves que incluyen desde la falta de control de medicamentos hasta ausencia de información contable confiable, siendo la manifestación tardía de un problema que lleva décadas gestándose.

¡Viva Manizales, carajo!
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¡Viva Manizales, carajo!

Jorge Enrique Pava Q.                                                                                                              

Manizales acaba de ganar el premio ONU-Hábitat LATAM, y es considerada como la ciudad con mejor calidad de vida, e ideal para vivir en Latinoamérica. El premio reconoce, entre otras cosas, las políticas de movilidad sostenible, recuperación de espacio público, gestión ambiental y proyectos de infraestructura social, además de la cultura ciudadana y el desarrollo económico. Es un premio muy importante del que tenemos que sentirnos orgullosos, pues la evaluación se hace entre más de quince mil ciudades y con criterios de gran rigurosidad.

La deuda que no es nuestra
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La deuda que no es nuestra

Luís Alonso Colmenares R.                                                                                            

Por mucho tiempo he observado, con una mezcla de asombro y decepción, cómo algunos políticos de La Guajira, congresistas, diputados, concejales y gobernantes, han desarrollado una curiosa convicción: creen que somos nosotros, los guajiros, quienes les debemos a ellos. Como si el hecho de ocupar un cargo público les otorgara automáticamente un derecho a la reverencia, al aplauso, al silencio cómplice. Como si el pueblo tuviera que agradecerles por existir.

CUT vs. Manizales
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CUT vs. Manizales

Jorge Enrique Pava Q.                                                                                

En Manizales estamos viviendo algo muy aberrante: la CUT, una unión sindical que se pregona como la más poderosa del país, hoy funge como brazo político de un sector que se ha caracterizado por hacer su proselitismo sobre falsas causas ecológicas y animalistas que, en el fondo, solo persiguen llegar al poder a través del discurso, para dedicarse a saquear las arcas o a plagar de corrupción todo lo que tocan. (¿O no, Carlos Mario

Autorreconocimiento étnico: el vivo vive del bobo
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Autorreconocimiento étnico: el vivo vive del bobo

Luís Alonso Colmenares R.                                                                                        

Los hechos son claros. La evidencia empírica demuestra que hay una puerta fraudulenta hacia privilegios que no les corresponde a muchas personas, con lo cual se están desvirtuando los derechos ancestrales de las comunidades indígenas, argumentándose en el "autorreconocimiento" étnico, que surgió como un mecanismo legítimo para proteger a las minorías históricamente excluidas, y por esa vía se ha convertido en una herramienta de conveniencia para individuos que buscan beneficiarse de programas, recursos y posiciones de liderazgo que culturalmente no les corresponden.

Oposición: ¡se unen, o nos jodemos!
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Oposición: ¡se unen, o nos jodemos!

Jorge Enrique Pava Q.                                                                           

Hace cuatro años el país se debatía entre unas amplias opciones de candidatos que luchaban por conquistar los votos de los colombianos. Unos, confiando en la democracia y en las garantías institucionales, acudían al convencimiento a través de ideas, propuestas, planteamientos y alternativas de soluciones; mientras tanto, otros atacaban rastreramente a sus adversarios, les inventaban historias, los masacraban en redes sociales, y se aliaban con el lumpen de las cárceles colombianas y con los desechables que habían alimentado durante las protestas terroristas. Ofrecían impunidad y confección de leyes a la medida del narco terrorismo (sus socios naturales) obteniendo, además, dineros a manos llenas para manipular el proceso electoral. Fue una campaña desigual, injusta, violenta y desproporcionada que terminó en fatalidad: con el triunfo de la perversidad sobre la nobleza; del terrorismo sobre el patriotismo; del vandalismo sobre la civilidad; de la violencia sobre la paz; y de la impunidad sobre la justicia.