
Rafael Rodríguez-Jaraba*
Lo decidido por pírrica y cuestionable mayoría de la Corte Constitucional, en relación con la acción de tutela interpuesta por el ciudadano Álvaro Uribe Vélez, desconoce los más elementales principios generales de derecho, violenta el orden constitucional, transgrede el ordenamiento legal y de nuevo devela el sesgo político de algunos de sus magistrados que han demostrado no ser dignos de hacer parte de ella.