
Ricardo Mejía Cano
Si se acabó el mercado en su casa, la culpa es de Uribe. Si se le ensuciaron los zapatos Ferragamo o se los robaron, la culpa es de Uribe. Si su hijo no encuentra trabajo, la culpa es de Duque. Uribe y Duque son culpables de todas nuestras desgracias, no importa que llevemos doscientos años de patria boba y estemos saliendo exitosamente de dos años de pandemia.