
Rafael Nieto Loaiza
En entrevista con Vicky Dávila, un Petro descompuesto sostenía que “la paz no se construye con hampones porque entonces el gobierno es un hampón”. En campaña, sin embargo, Petro perdió el pudor. Su hermano y otros miembros de su equipo se reunieron con condenados por corrupción, parapolítica y narcotráfico, sin duda hampones, maleantes organizados. El mismo Petro ofreció “perdón social” para los delincuentes y "una JEP para el narcotráfico” con “beneficios jurídicos”. Lo que antes aparentemente lo indignaba se volvió deseable en pleno proceso electoral. Algún día se sabrá si esas ofertas se hicieron a cambio no solo de apoyo político sino de dinero.