
Jorge Echeverri
En las pasadas elecciones, nuevamente, ganó la abstención (54%), pero ella será la que, ante el riesgo de que suba la extrema izquierda, saldrá de debajo de las piedras y madrugará a votar para darle el triunfo al optimismo. El desprevenido ciudadano ya lo está entendiendo. Las ideas populistas del candidato de la izquierda han sido fusiladas hasta dentro de las columnas del fuego amigo, como en la del prestigioso filósofo y economista Salomón Kalmanovitz, quien tituló en El Espectador “Las malas ideas de Petro”, que se resumen en: dejar de explorar petróleo; liquidar las EPS; hacer un tren elevado entre Buenaventura y Barranquilla; aumentar la protección a la producción nacional con el fin de generar la devaluación del peso; cambiar la estructura del Banco de la República, y seguramente la complementará cuando mire la disparatada idea de “apropiarse” de los fondos pensionales.