
Jesús Vallejo Mejía
Cuenta un biógrafo del presidente Kennedy que éste, aprovechando las ausencias de su cónyuge, se reunía con damiselas en la Casa Blanca para satisfacer sus fogosos apetitos sexuales. En cierta ocasión, balanceándose en su silla mecedora y en medio de las risas que dicen que provoca el consumo de marihuana, le dijo a su compañera ocasional: "Qué tal que los rusos atacaran en estos momentos".