
Carlos Enrique Moreno
Del 90 al 92 tuve el honor de ser gerente de EPM por deferencia del alcalde Omar Flórez. En el año 91, el grupo de generación me manifestó que todo indicaba la llegada de un racionamiento. Así se lo informé al ministro de Minas y, a pesar de sus dudas, el racionamiento llegó. El costo económico y social fue brutal, sin contar las maniobras que se realizaron para no parar hospitales y servicios básicos. Las investigaciones dieron como gran culpable al Estado que, centralizando el manejo, generó un desastre. Quedó claro rápidamente que EPM hizo lo correcto, lo advirtió y salió totalmente exonerada. Pero el manejo de esta crisis me enseñó muchas cosas, una fue analizar el balance energético nacional con las llamadas coloquialmente “cuentas de tienda”, que son indicativas.