Eduardo Mackenzie
La desvergüenza del gobierno de Gustavo Petro toca techo todos los días. Ahora resulta que el culpable del intento de asesinato del 7 de junio pasado es, precisamente, la víctima misma de ese atentado: el senador Miguel Uribe Turbay, blanco de los sicarios que decidieron y ejecutaron la orden de darle muerte porque lo que estaba denunciando en sus discursos de candidato presidencial incomodan a los jefes del poder mafioso que ha tomado el control de Colombia.






