Jorge Enrique Pava Q.
Después de una serie de espectáculos ridículos del presidente Petro que incluyeron visitas a su madre, familiares y amigos a manera de despedida previa a la rendición de cuentas y sometimiento en la Casa Blanca, se surtió por fin ese encuentro tan rogado del que se desprenden algunas conclusiones que llenan de optimismo a los colombianos de bien, y colma de preocupación y tristeza a los petristas que tenían la esperanza de perpetuarse en el poder.








