
Los Irreverentes (Editorial)
Eduardo Montealegre pasó a la historia como un fiscal general corrupto y abusivo, que convirtió a esa entidad en una suerte de policía política que persiguió inclementemente al uribismo. Cuando Montealegre y su lugarteniente Perdomo no estaban estructurando montajes judiciales, es porque se encontraban perfeccionando multimillonarios contratos para favorecer ilegalmente a amigos y amantes.







