
Alberto Velásquez Martínez
El éxito electoral de las fuerzas de centroderecha el pasado domingo hace renacer las esperanzas de un país viable, de Estado no fallido. Y para lograr esa misión, ya no improbable, debe construirse una alianza entre las fuerzas de centro, derecha y las no petristas que derroten al candidato de la extrema izquierda.







