
Paloma Valencia
Las últimas semanas hemos estado envueltos en un revuelo por el llamado “pacto de la Picota”. Una temible narrativa donde a nombre de Petro, el candidato presidencial, se han visitado diversos presos vinculados con la corrupción, delitos de lesa humanidad y narcotráfico buscando apoyos políticos a cambio de rebajas de penas.








