
Luis Guillermo Vélez Álvarez*
El gobierno se instituye para proteger la vida, la libertad y la propiedad de los ciudadanos. El poder requerido para cumplir esa tarea puede ser utilizado para asesinar ciudadanos, privarlos de su libertad y despojarlos de su propiedad. El gobierno no es una elaboración divina, dotada de omnisciencia y bondad, sino una organización humana, donde las decisiones son tomadas por seres humanos, ni mejores ni peores que los demás.







