
Rafael Rodríguez-J*
La primera marcha contra el gobierno Petro, no será política ni ideológica, será una movilización cívica y pacífica en demostración de rechazo, repudio y condena a la grave situación de inseguridad, inestabilidad, descomposición y perversión que embarga a la nación, que ha sido creada y promovida por un gobierno presidido por un sujeto torpe e inepto, cegado por el odio, el resentimiento y la venganza, y, empecinado en destruir la democracia luego de ser elegido en ella.








