Jorge Enrique Pava
El alcalde de Manizales, Carlos Mario Marín, se creyó invencible, inmune, gran líder y con poderes sobrehumanos para convencer a sus súbditos de los embustes que suele proferir en todos los escenarios donde hace presencia. Y lo que empezó con actitudes de niño malcriado haciendo pantomimas en medios de comunicación, o trepado en un helicóptero paseando por encima de la ciudad, o haciendo alharaca en las góndolas de los carros del Invama, o el ridículo en redes sociales, terminó sirviendo solo para demostrar que es un remedo de alcalde a quien tienen que esconder para evitar sus intervenciones en público llenas de mentiras que solo él se cree.









