
Alfredo Rangel*
Ni en los peores tiempos de Pablo Escobar nuestro país ha tenido tantas hectáreas sembradas de coca.

Alfredo Rangel*
Ni en los peores tiempos de Pablo Escobar nuestro país ha tenido tantas hectáreas sembradas de coca.

Rafael Nieto Loaiza
Una espantosa semana para el país. Primero, Petro decide jugarse por la fanática de la Corcho y la masacre que pretende del sistema de salud y sacrificar a Alejandro Gaviria que, más allá de sus propias contradicciones, era al menos una voz sensata en el Gabinete. Mientras, las otras dos ministras defenestradas se quejan de que en Casa de Nariño ni siquiera las recibían. Después, en el Caguán extorsionan una compañía petrolera y queman sus instalaciones, secuestran seis civiles y más de 70 policías y degüellan a uno, todo bajo la mirada impávida y negligente de Petro, su MinDefensa y el Director de la Policía. Mientras, el MinInterior alaba a los criminales que, enmascarados como guardia campesina, son descritos por Prada como un “mecanismo de autoprotección […] un instrumento maravilloso, muy hermoso”. En el entretanto, la exmujer de Nicolás Petro, con pruebas en la mano, lo acusa de favorecerse de su calidad de delfín, de tráfico de influencias, de negociar apoyos de políticos corruptos a cambio de puestos y entidades estatales, y de recibir centenares de millones de pesos y camionetas de lujo de antiguos narcotraficantes y grandes contratistas. Las bolsas de efectivo parecen ser una costumbre familiar. La acusación se suma a las denuncias, con audios en manos gringas, contra el hermano de Petro, por cobros de dinero a narcos a cambio de beneficios gubernamentales.

Luis Alberto Ordóñez*
En Estados Unidos, entre otros países, cuando ven a un militar los ciudadanos, por iniciativa propia, le dicen: “Gracias por su servicio” y quienes usan sombrero se lo quitan en señal de respeto; son queridos y admirados porque son quienes los defienden de amenazas externas e internas. En Colombia ese mismo sacrificio no se agradece; el respeto se perdió y a militares y policiales los secuestran y hasta degüellan cual animales. Para rescatarlos deben mediar la Defensoría del Pueblo o entidades internacionales: qué vergüenza de país aquel donde la autoridad se humilla, se maltrata y a sus integrantes se les asesina para luego exhibirlos en salones comunales al lado de los policías secuestrados.

Alexánder Cambero
La desgracia se divisó en el pincel de la vida. Los colores perdieron de pronto la tonalidad cuando el dolor se alojó en su perspectiva. Fue justamente en el momento en que rodaron unas lágrimas por el rostro del niño Manuel Brito. Su papá había muerto dejándolos en una situación gravísima junto a su madre y hermanos. No solo era la pérdida de un pilar fundamental, significaba la angustia de no saber cómo afrontarlo.

Jesús Vallejo Mejía
En mi lejana juventud, mientras unos de mis compañeros de universidad se aplicaban a leer a Marx, Lenin y sus epígonos que los nutrían de ideas comunistas, yo fortalecía mis ideas liberales leyendo a Benedetto Croce y Guido de Ruggiero, al tiempo que abrevaba en la social democracia de la mano de Harold Laski.

Paola Holguín
“…¿Cómo va a ser el Gobierno de Petro?…El primer año, él nombra un buen gabinete de unidad nacional; no lo logra cohesionar. Pasan seis u ocho meses, si no pasa mucho, se le desbarata el gobierno y Petro empieza a tuitear como loco, y básicamente es ese conflicto que crea de manera permanente y la agenda del país girando alrededor del tweeter de Petro y no se hace nada.”

Federico Gutiérrez
El Gobierno Petro queda herido de muerte luego de estas denuncias de ingresos de dineros del narcotráfico a su campaña.

Hernán González R.
Resumo en el cuadro a continuación algunos indicadores sobre el comportamiento de la economía colombiana en 2022 y los acompaño como mis proyecciones y comentarios.
Jorge Enrique Pava
Oír la intervención de Carlos Mario Marín en la instalación de las sesiones ordinarias del Concejo de Manizales, solo causa indignación. Se despacha con un sartal de mentiras y de planteamientos hechos desde una realidad que solo vive él, y es totalmente contraria a la que palpamos el resto de manizaleños. Miente sin asomo de vergüenza y sin ruborizarse siquiera un poco. Él sabe que puede desatar su mitomanía en ese escenario, pues lo mantiene bien alimentado, robusto y silencioso y, por ende, no va a encontrar contradictores.

Ariel Peña
Hace exactamente un año, pronosticamos que la invasión a Ucrania por parte de Rusia, sería una Guerra Popular Prolongada, cuando analistas internacionales daban como un hecho que en pocos días las tropas del Kremlin se pasearían victoriosas por la capital de Ucrania, lo que no ocurrió, debido a que la resistencia heróica de ese pueblo dio al traste con las intenciones de Vladímir Putin. El artículo que vaticinó lo que iba a ocurrir en Ucrania y que lo escribimos el 4 de marzo del año pasado, publicado en varios periódicos y portales, se titulaba: “EN UCRANIA: ¿GUERRA POPULAR PROLONGADA?”.