
Alexander Cambero
La comitiva presidencial atraviesa La Habana con rumbo al aeropuerto José Martí. Una gran cantidad de valijas son trasladadas en un vehículo que avanza detrás del anillo de seguridad. El mandatario antillano, Miguel Díaz Canel, desciende del cuarto coche ataviado de un finísimo traje Dolce Gabanna de color azul; corbata roja con zapatos Gucci. Se destaca en su muñeca izquierda un costosísimo Rolex dorado. ¡Oh, desgraciado elixir del capitalismo que fermenta la conciencia para convertirla en súbdita del consumismo…! Da órdenes precisas para que se aligeren los trámites aduanales para sus muchos acompañantes. Un largo periplo lo llevará a Moscú y Beijing en una travesía fundamental para buscar auxilio financiero que destrabe un poco su maltrecha economía.







