Jorge Enrique Pava Q.
La respuesta soberbia, desvergonzada, prepotente y desalmada del ministro de salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ante el llanto del gerente del Hospital San Rafael de Itagüí por no poder pagar la nómina de sus empleados, nos trae a la memoria la foto del dictador Maduro en una cárcel en Estados Unidos, quien hasta ayer se solazaba en bailes provocadores, discursos de odio, posiciones humillantes y mensajes prepotentes, y hoy se queja de depresión por su aislamiento y sufre las mismas condiciones de aquellos a quienes sometió a sus injusticias y abusos de poder.







