
Ernesto Macías Tovar
No se puede esperar algo bueno de quien nunca ha sido capaz de ofrecerlo. Cuando una persona tiene los valores invertidos o los pierde, eso se convierte en parte de su identidad; pero si se trata de un funcionario del Estado, representa a la nación y debe comportarse en consecuencia. Desde el primer día, los funcionarios del actual gobierno han demostrado no comprender la magnitud de su representación y se comportan como una secta política que se cree por encima de la Constitución y de la ley, encerrados en una burbuja de soberbia.







