
César Salas Pérez
Me perdonarán la franqueza, pero el Ministerio de la igualdad en cabeza de la vicepresidenta de Colombia es una auténtica oda a la ignorancia. Desde que fue creado y hasta la fecha, sus resultados han sido absolutamente mediocres, con menos del 2.5% de su presupuesto ejecutado, de una total de 1.8 billones COP para la actual vigencia; entidad totalmente enlodada por corbatas petristas, contratistas agitadores del petrismo- progresismo, directores administrativos sin idoneidad y con una ministra que carece de conocimiento, preparación y abnegación para el cumplimiento de los cometidos institucionales.






