
Paola Holguín
La dignidad no es la causa, nada, dijo Petro, de los 14.268 deportados por Biden el año pasado o los más de 38.000 inadmitidos por México; más parece una estrategia para agudizar la crisis y alinear a Colombia con otro eje.

Paola Holguín
La dignidad no es la causa, nada, dijo Petro, de los 14.268 deportados por Biden el año pasado o los más de 38.000 inadmitidos por México; más parece una estrategia para agudizar la crisis y alinear a Colombia con otro eje.

Álvaro Ramírez González
La llegada de más candidatos a la baraja de aspirantes a la presidencia de la República de las fuerzas de derecha me hace imperativo darles una mirada con sus posibilidades de ganar en primera vuelta.

José Alvear Sanín
La IA se viene imponiendo como instrumento para resolver todos los problemas. Varios queridos amigos han consultado en sus distintos canales de IA sobre mí, con los siguientes resultados:

José Manuel Restrepo Abondano
“Aún estamos pendientes de los datos finales, pero genera inquietudes que estemos en el límite de incumplimiento de la regla fiscal. Los datos del @CARFColombia hablan de un menor recaudo tributario de 10

Pbro. Mario García Isaza*
Acabo de leer, en La Linterna Azul, un artículo signado por el señor José Francisco García M., ante cuyo contenido siento el deber ineludible de pronunciarme.
Jorge Enrique Pava Q.
La realidad de los colombianos supera cada día la ficción. Lo que hace que tenemos un desquiciado en la presidencia de la República, nada de lo que suceda nos sorprende. Porque nuestra estabilidad depende de su estado anímico, de su desjuicio, de su ebriedad o de su psicosis. Y como es difícil encontrarlo sin afectaciones mentales, nos toca padecer cada día más vergüenzas y asumir con resignación los desastres que provoca. ¿Será que no tiene asesores que lo controlen, o alguien que le reprima sus impulsos?

Saúl Hernández Bolívar
En apenas una semana, Petro le entregó la frontera oriental a Maduro, mandó a su ficha Fabio Arias a hacernos terrorismo y puso en juego las relaciones con los gringos

José Obdulio Gaviria*
“Después de la separación de Panamá (1903), Colombia rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos. La inteligencia del presidente Marco Fidel Suárez convenció a la nación colombiana de que, sin relaciones comerciales con Estados Unidos, Colombia seguiría siendo una esquina aislada y arruinada. ¡Res pice polum! -que en traducción laxa equivale a “Mirar al Norte”- fue su consigna. Suarez logró la aprobación del Tratado Urrutia-Thomson (1921), en el cual Estados Unidos reconoció su papel en la separación de Panamá y acordó pagar una indemnización a Colombia de 25 millones de dólares.
Darío Acevedo C.*
“Con su locura y su falso orgullo nacional Petro, que de patriota no tiene nada, nos puede llevar a una ruptura con el mayor socio comercial de Colombia, con el país que ha sido solidario con los colombianos.