
Héctor Hoyos Vélez
La actitud del Presidente ya no deja ninguna duda de que su presencia en su cargo en lugar de ser una garantía para el orden público e institucional del Estado, es un factor de desestabilización e incluso de violencia política. Sobra mencionar todos los episodios de su gestión y la de sus funcionarios para que el país sepa que mientras continúe su administración, se afecta, y pone en riesgo, el orden social, político, económico, jurídico y militar de la Nación.








