
Carolina Restrepo Cañavera
“En Colombia no gobierna solo Gustavo Petro: gobierna un relato. El del país partido entre buenos pobres y malos ricos, entre “pueblo” y “oligarquía”. Ese cuento sencillo y emocional es lo que todavía sostiene su favorabilidad más que cualquier resultado de gobierno. Cada vez que la realidad lo arrincona, inflación, gasolina, falta de ejecución, improvisación fiscal, hospitales en crisis, la explicación no está en la incompetencia, sino en “los poderosos” que no lo dejan gobernar. La lucha de clases es su seguro narrativo: un enemigo abstracto que siempre sirve, una coartada perfecta que nunca se agota.




