Categoría: Columnistas Nacionales

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María Fernanda Cabal v/s Antonia Urrejola
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María Fernanda Cabal v/s Antonia Urrejola

Eduardo Mackenzie   

La nueva presidente de la cuestionada Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Antonia Urrejola, no encontró otra salida (1) para responder a la candidata presidencial María Fernanda Cabal que fingir que no distingue entre lo general y lo particular.

El dolor (y las mentiras) de Íngrid
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El dolor (y las mentiras) de Íngrid

Margarita Restrepo    

Recuerdo vivamente el día en que Íngrid Betancourt fue secuestrada por las Farc. La noticia, como a millones de colombianos, me dejó estupefacta. Nunca he caído en la trampa de señalarla ni de juzgarla por la imprudencia de haberse metido a la boca del lobo, horas después de que el gobierno de Andrés Pastrana levantara la zona de despeje que le había concedido a los terroristas de las Farc.

El fetiche comunista
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El fetiche comunista

Ariel Peña               

En la actual campaña electoral, el candidato de los partidos y grupos comunistas, Gustavo Petro, con sus promesas busca que los sectores más atrasados de la sociedad confíen en las “bondades” de su demagogia, haciendo creer que por arte de magia o poderes sobrenaturales, Colombia llegará al “paraíso”, como lo proclama el Himno de la Internacional comunista. Al primitivismo para engañar a las masas Petro lo adoba mediante el sincretismo, aliándose para las elecciones de 2022, con lo más penoso de la politiquería tradicional que hay en el país, a fin de alcanzar sus objetivos; demostrándose lo supersticioso y oscurantista que es el marxismo, por ende queda patentado lo anticientífico de ese adefesio, que durante su existencia ha engañado mediante fetiches.

Los despistados del New York Times
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Los despistados del New York Times

Juan David Escobar Valencia

Así como The Economist, el New York Times es una gran casa editorial y de noticias que, como cualquier otra, no está exenta de errores. Pero a lo que uno no se acostumbra de tan respetables y centenarias instituciones es la parcializada visión que tienen sus encargados o corresponsales que cubren Colombia y que parecieran ser eternos funcionarios del gobierno Santos o simpatizantes de la Farc.

La guerra de la espirtualidad sostenible y justa para Venezuela y Colombia
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La guerra de la espirtualidad sostenible y justa para Venezuela y Colombia

Pedro Aja Castaño   

Porque no soy bogotano, además de que en 1948 apenas empezaba a balbucear vida, no estaba en la Atenas Suramericana cuando mataron a Gaitán. En los fríos cafetines del centro, como en diminutas escuelas políticas, se exponía una cierta fe en candidatos y sueños como sucede hoy. La sostenibilidad de una esperanza política era una mezcla muy colombiana de sabihondos, aprendices de valientes, filósofos del destino, poetas crueles, aspirantes a ‘gaitanes’ que embelesados seguían al hombre de voz y tonos de relumbre, qué se yo, una barahúnda de soñadores, supongo. Y estalló un sueño que todavía espera, en medio de desencantos, puñetazos, cuchilladas y tiros de barriada; en resumen, se fundó un país que no se entrega a los cantos de sirenas.

Cinco años de impunidad
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Cinco años de impunidad

Ruby Chagüi            

Han pasado cinco años desde que la mayoría de colombianos advertimos que vendría injusticia, que no habría reparación, que seguiría la violencia y que serían premiados los criminales: cinco años han pasado desde el plebiscito en el que más de seis millones de colombianos dijimos no a la impunidad pactada por el gobierno Santos y la guerrilla de las FARC. La mayoría de ciudadanos, quienes anhelamos la paz para Colombia como cualquier persona que quiera a este país, hablamos claro: la injusticia no es el precio que hay que pagar.

Los frutos de la demagogia
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Los frutos de la demagogia

José Alvear Sanín   

Se dice y repite que la democracia se originó en la Atenas clásica. Esa idea algo tiene de cierto, a pesar de las exiguas condiciones de libertad de un pequeño número de ciudadanos que se manifestaban en el ágora, al margen de un populacho esclavo, y aislados en una especie de torre de marfil. Pero también en ese medio floreció la demagogia, que es desde entonces el mayor tropiezo para el buen gobierno.