
Pedro Aja Castaño
Lo esencial es invisible a los ojos. (El Principito, Antoine de Saint-Exupéry)

Pedro Aja Castaño
Lo esencial es invisible a los ojos. (El Principito, Antoine de Saint-Exupéry)

Ariel Peña
El sincretismo político que representa el Pacto Histórico de Gustavo Petro, en donde supuestamente hay para todos los gustos, en el fondo es regentado por lo más rancio del marxismo leninismo con sus diferentes partidos y movimientos, que se aferran sin ningún empacho a los dogmas comunistas, lo cual conduce a una pasión desenfrenada para someter a la ciudadanía a los instintos malsanos de esa secta; en atención a lo cual hay que agregar la admiración que tienen los principales dirigentes del Pacto Histórico en cabeza de Petro, por la dictadura comunista cubana.

José Alvear Sanín
El cese de actividades electorales anunciado por la Alianza Reconstrucción Colombia indica hasta qué punto se ha hecho difícil hacer política en nuestro país. La Constitución de 1991 desarticuló y socavó los partidos históricos, haciendo trizas el bipartidismo que tanto conviene al sistema democrático representativo. So pretexto de edificar una democracia dizque “participativa”, se estimularon mecanismos alternativos, circunstanciales, personalistas, fluctuantes y oportunistas que, por carecer de base ideológica y arraigo popular, dependen precisamente de financiación dudosa y creciente. Esto ha transformado la actividad electoral, que ha pasado de controversia cívica a enfrentamiento de empresas de astronómico costo, con lamentable frecuencia al servicio de intereses ocultos o protervos.

Nicolás Pérez*
No nos equivocamos cuando creamos los días sin IVA en la Ley de Crecimiento Económico de 2019 y la Ley de Inversión Social de 2021. Una medida que le da un respiro a las finanzas de los hogares colombianos y permite una masiva inyección de recursos al mercado que posibilita la recuperación económica y la generación de empleos.

Alfonso Monsalve Solórzano
En esta época de globalización de los derechos, hay una tensión entre la soberanía nacional, ejercida por las autoridades de un país sobre sus asuntos internos, de un lado, y la presión que ejercen las organizaciones internacionales públicas del otro, que limitan o, al menos, interfieren dicha soberanía; especialmente, cuando las segundas las ejercen con base en el cumplimiento de tratados internaciones que los estados suscriben voluntariamente.

María del Rosario Guerra
Colombia vivió el primero de los tres días sin IVA de este 2021. Sin duda alguna fue la jornada más exitosa de todas, ya que no solo batió récord en ventas, transferencias digitales y activación de comercios, sino que contó con el buen comportamiento de los ciudadanos, quienes acataron todos los protocolos de bioseguridad, lo que le puso el sello de oro y garantizó el excelente desarrollo de la jornada.

Rafael Rodríguez-Jaraba*
Las señales que la Junta Directiva del Banco de la República está enviando al mercado, son de debilidad y no de fortaleza, y en su afán por combatir el fantasma de la inflación que la ronda, está obstruyendo la tenue y sostenida recuperación económica que empieza a experimentar la nación.

José Félix Lafaurie
El martes pasado, en Tibú, Catatumbo nortesantandereano, más de 600 campesinos cocaleros secuestraron a 180 soldados que erradicaban cultivos ilícitos. Su líder, con cinismo aprendido, afirmó que no eran “retenciones" -así llaman las Farc a los secuestros-, sino un "cerco humanitario”, pues “son 180 hombres con armas automáticas”.

Luis Alberto Ordóñez*
La noticia ya ni siquiera da para titulares: “Seis pelotones del Ejército Nacional secuestrados por campesinos en Norte de Santander”. Se está volviendo normal, repetitivo y tácitamente aceptado que la Fuerza Pública sea irrespetada, maltratada, se le usurpe su autoridad constitucional y se le violen los derechos humanos. Pero lo que más inquieta es que las Fuerzas Militares son la última instancia que tiene un Estado para hacer cumplir la Constitución y las leyes: ¿entonces quién nos va a proteger, si ni siquiera ellas mismas tienen como hacerlo?
Eduardo Mackenzie*
¿Ellos creen estar por encima de la Constitución? ¿Se creen exentos de respetar los principios esenciales de la democracia? Francisco Barbosa acaba de dar una clase de no Derecho, o de anti Derecho constitucional, sin que la prensa, ni el mismo gobierno de Iván Duque, ni los organismos de control constitucional, se percaten de la enormidad que ha lanzado, alegremente, el Fiscal General, ante los micrófonos. “Como fiscal general de la Nación, me opondré personalmente a cualquier modificación o alteración a la JEP (Justicia Especial para la Paz) y seré un opositor de grupos o partidos o movimientos que pretendan alterar el funcionamiento de la JEP” (1).