
Pedro Aja Castaño
Este es un escrito sobre la difícil realidad de gobernar. Pero una cosa es escribir y otra… gobernar. Por lo que se me ocurre decir que gobernar es como ‘leer un libro prohibido’, siendo adolescentes, en una sociedad de padres vigilantes. ¿Cómo se hace? Un amigo mío se las ingenió para leer Playboy camuflada en una carpeta que decía TAREAS DE MATEMÁTICAS. A la mamá nunca se le ocurrió abrir la carpeta porque odiaba los números. ¿Y cómo se aplica esa estrategia en el ‘arte’ de gobernar?







