
Hernán Avendaño Cruz*
Hace unos meses el gobierno sacó pecho porque The Economist calificó a Colombia como una de las mejores economías en 2025. Pero brillaron por su ausencia las exploraciones de cuáles fueron los criterios para esa clasificación.

Hernán Avendaño Cruz*
Hace unos meses el gobierno sacó pecho porque The Economist calificó a Colombia como una de las mejores economías en 2025. Pero brillaron por su ausencia las exploraciones de cuáles fueron los criterios para esa clasificación.

Alfonso Monsalve Solórzano
Las elecciones se nos vienen encima: las de Congreso -y la Consulta- son el 8 de marzo, es decir, faltan siete semanas; y de ahí en adelante el remolino de la campaña presidencial se tomará el país hasta el 31 de mayo y el 21 de junio, si hay segunda vuelta, que es lo más probable.

José Félix Lafaurie Rivera
Así describo la alocución de Petro del 14 de enero, en la que, a punta de confusiones –léase mentiras– quiso convencernos de que vamos hacia un milagro económico que está lejos del desastre de las finanzas públicas que amenaza con arrastrar consigo a la economía.

José Obdulio Gaviria*
“En mi libro Magnicidios, que estará próximamente en librerías, hay un capítulo que narra la historia del medallón de Washington al que se refirió María Corina cuando entregó su medalla del Nobel al presidente Trump. Estos son algunos apartes del capítulo correspondiente:

Rafael Nieto Loaiza
Urabá es una de las regiones con mayor potencial estratégico de Colombia. Su riqueza no se limita únicamente a su reconocida producción agrícola bananera, sino que se extiende a su ubicación geográfica privilegiada, su capacidad productiva, su talento humano y, ahora, a la consolidación de una infraestructura clave para el desarrollo nacional: Puerto Antioquia.
Eduardo Mackenzie
La pretensión de la defensora Iris Marín Ortiz es ilegítima e ilegal.
La defensora del pueblo Iris Marín Ortiz debería, más bien, defender los derechos de opinión, de expresión y de acceso al conocimiento, a la ciencia y demás bienes y valores de la cultura de la senadora María Fernanda Cabal, como ordena la Constitución Nacional y la ley 24 de 1992 que rige el funcionamiento de la Defensoría del Pueblo.

Paloma Valencia
La salida de Nicolás Maduro es sin duda una gran noticia. Era un tirano; la destrucción de Venezuela, que inició Chávez, la consolidó Nicolás Maduro. Ha sorprendido que algunos líderes de izquierda latinoamericana hayan salido a invocar tratados internacionales para defender a quien se robó las elecciones. Causa casi gracia, que hablen de soberanía para defender un Estado que se había aliado con el narcoterrorismo, en especial el colombiano, pero no exclusivamente. Soberanía la que perdió Venezuela en manos de la criminalidad, la que usurparon las guerrillas robándose la riqueza minera en compañía de personas de otras nacionalidades.
Eduardo Mackenzie
Iván Mordisco y Gustavo Petro se saben en peligro, sobre todo después de la incursión norteamericana de este 3 de enero que culminó con la captura y entrega a un tribunal de Nueva York del dictador venezolano Nicolás Maduro. ¿Se extenderá la acción armada norteamericana a la enorme “zona binacional” en el Catatumbo, inventada por Maduro el 7 de febrero de 2025 y aceptada sin chistar por Gustavo Petro y su “comisionado para la paz” Otty Patiño?

Luis Guillermo Echeverri V.
Se avecina el 8 de marzo, día de elecciones al congreso. El potencial de Colombia es infinito, pero como un mal padre de familia tahúr empedernido, todo indica que estamos emperrados en apostar la casa y todos los haberes en unas elecciones bajo claro asedio terrorista.

Rafael Uribe Uribe
La caída de Nicolás Maduro nos obliga a replantear el rumbo de las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela y desafía a ambos países a profundos retos y oportunidades.