
José Alvear Sanín
En ninguno de los 1.205 días de Petro ha faltado un escándalo, sea el conato delictivo, la calumnia, el encubrimiento de desfalcos, la justificación de secuaces o el desmentido de hechos evidentes, siempre dentro del exhibicionismo procaz, el odio, la vulgaridad y la desfachatez que motivan todos sus actos.





