
Paloma Valencia
El gobierno nacional ha sostenido que la crisis de la salud se debía exclusivamente a que las EPS “hacen negocio con los recursos de la salud” y por eso no le pagaban a tiempo a los hospitales, lo que conllevaba un mal servicio. Aseguraba, además, que no solo los recursos eran suficientes, sino que un sistema administrado por el Estado mostraría que la plata si alcanza, que las EPS se estaban enriqueciendo, y que, por lo tanto, la calidad del servicio mejoraría. Prometió un sistema preventivo que abarataría la salud, porque impediría que las personas se enfermaran o se agravaran. Dijo que el giro directo salvaría los hospitales.