
Paloma Valencia
Ver a tantos colombianos respaldar al presidente Uribe en las calles de Colombia es una muestra de lo mucho que la ciudadanía lo quiere, le duele y le indigna lo que está pasando. Y no es para menos. Ha pasado desapercibida que la verdadera intención del proceso es vincular a Uribe con el paramilitarismo. Ese que él desmontó. Lo primero para configurar un soborno de testigos es determinar si lo que decían los testigos era cierto. Si lo que dicen es mentira, es absolutamente imposible el delito. La esencia del delito de soborno de testigos es el engaño, lograr que un testigo mienta o calle total o parcialmente la verdad. Los testigos que supuestamente Uribe sobornó lo son de oídas, no conocen al presidente pero de manera general pretenden vincularlo al paramilitarismo. Eso es falso, pero con esta condena, convierten esas mentiras en verdades.