
Paloma Valencia
En la democracia a veces se pierde. El uribismo se quedó sin candidato desde la salida de Óscar Iván Zuluaga y no jugó un papel preponderante. Muchos queríamos que el ingeniero Rodolfo fuera presidente. Me gustaba que no tenía alianzas con los politiqueros y que pudiera gobernar con independencia. Esas dos características le hubieran permitido hacer un ajuste presupuestal de gran calado que ahorrara dinero público. No fue. Cometió varios errores que le costaron la presidencia: sus palabras sobre las mujeres, sus innecesarias agresiones al uribismo y las ofensas a los cristianos y católicos.