Author: Luis Guillermo Vélez Álvarez (Luis Guillermo Vélez Álvarez)

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A la bulla de los cocos
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A la bulla de los cocos

Luis Guillermo Vélez Álvarez                  

De Borges aprendí que la vida puede ser vista como una sucesión de pequeños milagros secretos y que la felicidad es extremadamente abundante, cuando se aprende a ser poco exigente y bien agradecido. El miércoles pasado, en horas de la tarde, tuve un improbable encuentro que dio inicio a una serie de acontecimientos que me han dado mucha dicha.

¿Qué pasa en Cuba?
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¿Qué pasa en Cuba?

Luis Guillermo Vélez Á.    

Desde los años sesenta Cuba ha apoyado la extrema izquierda colombiana en su lucha por tomarse el poder. Primero, promovió y financió al ELN y, más tarde, al M-19. El asesino Fabio Vásquez Castaño encontró refugio en la Isla. Los líderes del M-19 también encontraron cobijo allí. Fidel Castro estuvo en Chile durante el gobierno de Allende adelantando actividades sediciosas y promoviendo la acción violenta. El fusil que empuñaba Allende en el combate de La Moneda era un regalo suyo. Desde el inicio de su gobierno, Chávez cayó bajo el influjo avasallador de Fidel Castro; viajó 10 veces a Cuba, donde murió, y hablaba frecuentemente con su adorado mentor, de quien Petro es también rendido admirador. Resulta difícil creer que la inteligencia cubana esté completamente al margen de lo que está ocurriendo en Colombia.

La desaparición de SURA EPS
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La desaparición de SURA EPS

Luis Guillermo Vélez Álvarez

Muchas veces, en artículos publicados en este blog, he defendido el sistema de salud de la ley 100, mostrando sus logros[1] y tratando de explicar su funcionamiento, en particular, el importante papel que jugaban las EPS[2]. La desaparición de SURA EPS me concierne personalmente pues hasta el día de hoy fui uno de sus usuarios, al igual que todos los miembros de mi familia.

Vicky
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Vicky

Luis Guillermo Vélez Álvarez

En febrero de 2016, Vicky Dávila estaba en el infierno: había sido despedida de su medio y la mayoría de sus colegas la había dejado sola, acusada de violar la ética periodística por divulgar un video en el que se hacía pública la homosexualidad vergonzante de un participante en un escándalo de corrupción. Con una increíble falta de criterio e hipócrita mojigatería, los periodistas colombianos se despacharon con trivialidades sobre “el respeto a la intimidad personal”, minimizando al mismo tiempo la gravedad del escándalo develado por su desdichada colega.