
Luis Guillermo Vélez
La de los economistas no es una profesión muy glamurosa. De los abogados se escriben novelas y se hacen películas. También de los médicos. Los sicólogos y los sicoanalistas son protagonistas de emocionantes aventuras. Indiana Jones era antropólogo. A los trabajos de ingenieros, arquitectos, químicos, físicos, biólogos y demás se les dedican grandes documentales en televisión y cine. A los economistas, nada o casi nada. Hace unos años se hizo una película sobre John Nash quien, como se sabe, era esquizofrénico: con toda seguridad, la película se hizo más porque Nash estaba loco que por ser economista.