
Luis Alberto Ordóñez*
Una de las estrofas más bonitas de nuestro himno nacional hace honor a los soldados de la independencia que en total desigualdad lograron imponerse a un enemigo poderoso, bien equipado y preparado. “… su varonil aliento de escudo les sirvió…”. Eran los soldados colombianos liderados por nuestro libertador Simón Bolívar que como hoy en día, después de doscientos años, siguen, de generación en generación, dando todo de sí mismos para defender la libertad, el orden y la tranquilidad de la patria. Ahora, en la peor crisis de seguridad que se recuerde, donde bandidos asesinan sin piedad alguna, roban por doquier y se burlan de las autoridades y de la justicia, se requiere nuevamente del militar para apoyar a la Policía Nacional en momentos donde sus sacrificados servidores se ven insuficientes para contrarrestar los desmanes y ataques a la sociedad.