
Juan David Escobar Valencia
En las últimas semanas se incrementaron los llamados de auxilio del gobierno ucraniano por las amenazas de Rusia de una hipotética ocupación del oriente del país, paso siguiente a la toma por la fuerza de la península de Crimea en 2014, por la cual muchos se quejaron, pero nada más que eso. Ahora Europa, indignada, pero nada más que eso, le advierte a Rusia que si toma medidas de fuerza en Ucrania le caerán encima más sanciones económicas, que, me imagino no, le provocarán un infarto al zar Putin, que recordará que lo mismo le dijeron por robarse Crimea, por apoyar al dictador de Siria que estaba a punto de caer, o cuando le arrebató el control de Abjasia y de Osetia del Sur a Georgia en 2008. Europa ladra, pero no muerde.