Jorge Enrique Pava Q.
Cuando se visita alguno de los campos de concentración de la Alemania Nazi, el turista se encuentra con una manifestación de arrepentimiento y contrición de un país que sabe que la barbarie ocasionada no puede repetirse y que debe pedir perdón eternamente a la humanidad. Ese reconocimiento manifiesto ha hecho que el mundo pueda mirar a Alemania como un país contrito que trata de superarse de un episodio vergonzoso, y el progreso y desarrollo no se han hecho esperar. Es el valor de vencer el orgullo y saber aceptar las equivocaciones para superarse ante las crisis.