
John Marulanda*
La lentitud en la toma de decisiones, lo enredado de los procedimientos, la creciente corrupción y otros desencuentros, han llevado a que muchos adolescentes y jóvenes, desprecien el entorno democrático que marca el destino de cada uno de sus países en Latinoamérica. Por supuesto que la propuesta está a la vista: un gobierno (¿dictatorial?) que agilice los procedimientos y por, sobre todo, que alimente a los miles de afectados por la pandemia. Dictadura versus Democracia, sería el nombre del juego.