
John Marulanda*
La balconeada, al mejor estilo gaitanista y la gastada vehemencia de sus palabras de campaña, hacen de Petro un real e inminente riesgo para sus vecinos, especialmente Venezuela, con la que malcoquetea comercialmente. El tránsito fronterizo encuentra cada día nuevos tropiezos legales, mientras los gerentes locales recelan de la verdadera capacidad de pago de sus contrapartes, que en su momento expropiaron sus pertenencias.