Author: José Alvear Sanín (José Alvear Sanín)

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Personería… Prevaricato… Petro…
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Personería… Prevaricato… Petro…

José Alvear Sanín   

Para entender temas fundamentales del derecho nada mejor que ciertos aforismos. Uno de ellos dice que la ley no tiene corazón y que el magistrado que le presta el suyo prevarica. En consecuencia, cuando se falla por simpatía, amistad, militancia política, obediencia, coima, etc., el juez prevarica porque tuerce, tergiversa o contradice o abusa de la ley.

Si esto no es corrupción…
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Si esto no es corrupción…

José Alvear Sanín   

Empieza a sobresalir por su amplia información, buen criterio e independencia, la joven periodista María Andrea Nieto. Entre muchas indagaciones suyas ha revelado al país, recientemente, los gastos en materia de “imagen” y de “comunicaciones” de la señora alcalde de Bogotá.

Si esto no es corrupción…
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Si esto no es corrupción…

José Alvear Sanín   

Empieza a sobresalir por su amplia información, buen criterio e independencia, la joven periodista María Andrea Nieto. Entre muchas indagaciones suyas ha revelado al país, recientemente, los gastos en materia de “imagen” y de “comunicaciones” de la señora alcalde de Bogotá.

¡Ahora sí se arregló el Congreso!
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¡Ahora sí se arregló el Congreso!

 

José Alvear Sanín   

Las dos instituciones más poderosas del país, el Congreso y la rama judicial, son las más desprestigiadas. La gente las percibe también como las más corruptas. Una y otra vez las esperanzas de depuración de ambas se ven frustradas. Cada año, el gobierno presenta rutinariamente un proyecto anodino de reforma judicial, para corregir apenas uno o dos viciecitos, y este fracasa en el Congreso o es hundido por la Corte Constitucional.

¿Y nuestros talibanes…?
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¿Y nuestros talibanes…?

José Alvear Sanín   

Es explicable la inicial “prudencia” de los talibanes de Kabul cuando anuncian su respeto por los derechos y conquistas femeninas. Al fin y al cabo, aún quedan algunos focos de resistencia, vencidos los cuales, y cuando el mundo mire hacia otra crisis, dejarán sus aparentes miramientos.